Originalmente la guitarra de concierto fue concebida para extraer de ella lo mejor de las obras de compositores clásicos como Tárrega, Carcassi o Sor. Cuando a principios de los años 60s se fue extendiendo el Rock’n'Roll, se percibía la burla y la mofa entre los círculos puristas cuando se empleaba de forma "sacrílega“ la guitarra de concierto, por ejemplo para entonar canciones de Elvis. No fue al menos hasta el gigantesco éxito del álbum "Unplugged" de Eric Clapton cuando hasta los puristas más acérrimos se dieron cuenta de que el cálido y sereno sonido de la guitarra de concierto resultaba ya una parte integradora en la producción de música comercial contemporánea. A pesar de este desarrollo, no cabe discusión alguna en el hecho de que esa extensión paulatina del empleo de la guitarra de concierto, en gran medida ha venido marcada por la influencia del desarrollo de la música "clásica“ de guitarra a lo largo del siglo 19.


Evolución

-Antes del siglo 19
Las guitarras tenían un cuerpo pequeño, porque todavía no montaban un sistema de bastidor de refuerzo.

-Aprox. 1860 -1892
A lo largo del siglo 19 la guitarra de concierto cobró el aspecto hoy popular. El mayor responsable de este desarrollo fue el maestro constructor de guitarras español Antonio de Torres (1817-1892). Torres introdujo los cuerpos de mayores dimensiones. También fue el primero en incorporar el sistema de vigas bajo la tapa, cambió la posición del puente y mejoró el comportamiento de oscilación de la tapa empleando maderas de menor grosor. Para el fondo y los aros Torres empleaba maderas de palisandro o de ciprés. Con sus innovaciones conquistó primero toda España, extendiendo su influencia posteriormente por toda Europa. Antonio de Torres también fue el primer constructor de guitarras que comenzó a diferenciar entre guitarras de concierto y de flamenco.

-Nuevos tiempos
En las guitarras clásicas modernas han quedado impregnados en general muchos de los rasgos de los modelos de Torres del siglo 19. Únicamente en el interior de la guitarra se han continuando produciendo variaciones. Un ejemplo de ello sería el sistema de refuerzos de la tapa, que ha sido modificado aportando decisivamente al volumen sonoro.


Diferencias entre guitarra acústica y clásica.

La pala

Las guitarras de concierto, por norma general, presentan una pala abierta o calada. En muy raras ocasiones encontramos modelos con una pala cerrada como en las guitarras acústicas.

El diapasón

En una guitarra de concierto, rara vez encontraremos signos de orientación o de ayuda como las típicas incrustaciones en el diapasón (normalmente en los trastes 3., 5., 7., 9., 12., 15., y 17.). Pero sí veremos marcados puntos en el canto superior del mástil en la mayoría de los modelos, que nos ayudarán a "no salirnos del camino“. Algunos fabricantes no obstante ofrecen modelos exentos de toda orientación de ayuda. En cualquier caso el que desee tener imprescindiblemente los puntos de referencia, puede fabricarse los llamados "Dots“ sin problemas simplemente aplicando puntos de Tipp-Ex en el canto visible.

Además el diapasón de las guitarras de concierto es algo más ancho (aprox. 5 cm). La separación entre las 6 cuerdas es por consiguiente mayor. Esto supone una ventaja para los principiantes, porque de esta forma los dedos tienen más espacio en la digitación. En los estrechos diapasones de las guitarras acústicas, por el contrario, con facilidad se puede "pisar“ sin querer la cuerda adyacente, y por ejemplo atenuarla involuntariamente. El principiante, por otro lado, tendrá que ensayar primero un poco para acostumbrarse a componer los diferentes acordes sobre el ancho diapasón de una guitarra clásica.

El mástil

Al contrario que en las guitarras acústicas, los mástiles de las guitarras clásicas no incorporan alma para ajustar las desviaciones del mismo. Esto se debe esencialmente a dos motivos: 1°, las guitarras clásicas no montan cuerdas de acero, de modo que las tensiones de las cuerdas son menores, y 2°, el mástil es más ancho y grueso.

Técnica

El mástil más ancho y la menor tensión de las cuerdas favorecen supuestamente al principiante. Pero como hemos comentado arriba, la mano que trabaja en el mástil tiene que superar también una mayor distancia. De todo ello resulta una postura diferente de la que se adopta para tocar la guitarra acústica. El guitarrista educado en clásica, sitúa el dedo pulgar detrás del mástil de forma no visible para el espectador, compensando así las mayores dimensiones del mástil de estos instrumentos. Esta técnica amplía enormemente el alcance de la mano para poner acordes.
Mientras que por otro lado, y al contrario que con la guitarra clásica, en los mástiles más delgados de las guitarras acústicas se puede atacar la cuerda Mi superior mucho mejor desde delante. Por este motivo también se pueden interpretar más fácilmente temas de Rock o de Pop con una guitarra acústica que con una guitarra clásica.

Postura

El que toma una guitarra de concierto, debe renunciar completamente a cualquier Show extrovertido. Porque para tocar una guitarra de concierto, normalmente el músico permanece sentado lo más pegado al borde de la silla, y apoya la pierna izquierda sobre un alzapié. La guitarra se posiciona sobre el muslo izquierdo con el mástil alzado. Por este motivo, la guitarra de concierto tampoco posee un "pin“ de enganche para correas, de manera que el tocar de pie solo es posible tras haber adaptado la guitarra en este sentido, o bien por medio de una correa especialmente diseñada para estos instrumentos.


Perspectiva estilística

La mayor flexibilidad estilística es lo que posee el músico cuando es capaz de dominar al tiempo los diferentes tipos de guitarras (acústica, electroacústica, clásica, guitarra eléctrica, dobro, etc…). El principiante con ambición y amplios intereses de estilo, por el contrario, inicialmente debe conformarse normalmente con un único instrumento en sus primeras excursiones musicales por los diversos estilos. Por eso antes de tomar una decisión definitiva ante la compra de un instrumento, también se deberían conocer más de cerca las perspectivas estilísticas que cada tipo de guitarra puede ofrecer.

Por ejemplo, el principiante que pretende moverse dentro del terreno de la música de guitarra "clásica“, debería recurrir mejor a una guitarra de concierto. Con la guitarra de concierto también son posibles excursiones en los diferentes estilos de la música afroamericana (Folk, Country, Rock, música brasileña, etc.), sobre todo cuando se emplea la guitarra para acompañar la voz. Con la guitarra de concierto también se pueden abordar estilos de la cultura del toque andaluz - el Flamenco -.

Sin embargo las fronteras de la guitarra clásica se alcanzan rápidamente tan pronto uno se encamina por los derroteros principalmente dominados por las artes de la guitarra eléctrica. Con una guitarra de concierto apenas se puede articular nada con apelativo "rocking" de forma satisfactoria. El sonido (saturado) Rock de la guitarra eléctrica, que se puede conseguir con relativamente poca cantidad de técnica, influye también en la sensación del toque. Pero hay también otros motivos para la insatisfacción. Las técnicas de toque características con la guitarra eléctrica (p.ej. Bend-up, Slide, Rockvibrato o Tapping), difícilmente se pueden "transcribir“ a las cuerdas de nailon de la guitarra de concierto, o cuanto menos no de forma capaz de reproducir el Feeling en condiciones. El solista con el consabido Rock-Feeling además se va a ver limitado por el cuerpo de la guitarra, donde el diapasón ya se le acaba por ley en el traste 12, impidiendo la óptima oscilación de las cuerdas y la capacidad de brillo en los tonos más altos. Con todo ello la guitarra clásica solo dispone de 18-19 trastes, estos últimos de muy difícil acceso, de manera que el solista tampoco para a poder conseguir producir la magia de las escalas altas evolucionando sin limitaciones hasta el traste 22.


El sonido de la guitarra de concierto

Al tocar con las yemas de los dedos en las cuerdas de nailon de una guitarra clásica, éstas producen un sonido redondo y cálido. El sonido brillante que pueden extraer los guitarristas experimentados se genera "pinzando" de manera adicional las cuerdas con las uñas de los dedos. Numerosos fabricantes ofrecen cuerdas de nailon en sus catálogos, y las encontramos en diferentes grosores (tres en su mayoría). El sonido de una guitarra de concierto es influido de manera determinante por el tipo y naturaleza de las maderas empleadas en su construcción y su terminación. El la construcción de modelos de gamas altas se emplean exclusivamente maderas selectas.


Generalidades

Como hemos comentado, la materia prima empleada en la construcción de una guitarra influye en gran medida su sonido y su carácter en general. La tapa, que interviene en la imagen y proyección sonora, está compuesta de dos mitades simétricas, y normalmente se termina en madera de pícea. Para el fondo y los aros el estándar es el palisandro indio, muy ocasionalmente se pueden encontrar guitarras con aros de arce. Para el mástil y la pala generalmente se suele usar la caoba. Para el diapasón y en la construcción de puentes se utiliza el ébano.

Por su gran contribución para favorecer la oscilación y el desarrollo de la sonoridad, la tapa es la parte más importante del cuerpo. Pero no es necesario que „la primera guitarra“ tenga que tener la tapa de pícea. También el contrachapado puede satisfacer el oído para empezar. Aunque hoy en día encontramos instrumentos económicos que montan una auténtica tapa de pícea. No obstante esto no es únicamente lo que garantiza un sonido óptimo.

Por otro lado también el sistema de vigas del bastidor que soporta y une las piezas de cuerpo de la guitarra, el llamado "Bracing" - aporta también su influencia. Algunos fabricantes incluso poseen sus propias patentes. En cualquier caso tampoco debemos sobrevalorar la influencia en el sonido del Bracing. El sistema de refuerzo por puntales se desarrollo originalmente para estabilizar la tapa.

Porque incluso también el lacado tiene su influencia en el sonido del instrumento. La laca debe por un lado ser dura y fina, para no atenuar el sonido, también debe ser lo suficientemente elástica para, por ejemplo, no quebrarse con los cambios bruscos de humedad en el ambiente.


Maderas

La cuestión de la elección de la madera en las guitarras clásicas tiene casi más importancia que en todos los demás instrumentos. Salvo pocas excepciones se adivina la madera natural con sus típicas vetas e incluso su formación natural en cada guitarra acústica. Las superficies en algunos casos ni siquiera se aplica lacado, sino un simple aceitado o encerado. En otros modelos se acaban con una capa de laca, y debemos prestar aquí mayor atención a la naturaleza y cualidad de la veta. Arce, Bubinga, palisandro, Wenge, nogal, fresno, cedro o caoba son algunas de las maderas más populares en la construcción de guitarras, empleándose de una forma u otra tanto en las tapas, los mástiles, diapasones, los fondos o los aros.

No es solo por la óptica de la guitarra, la elección de la madera debe hacerse también en base a la influencia en el sonido de cada material. Vamos a tratar de describir a continuación las características sonoras de las maderas más importantes empleadas en la construcción de guitarras:


Ahorn (Maple)

El sonido transparente y claro con ligeramente marcados graves y agudos hace buena figura en cualquier parte de la construcción del instrumento. Gracias a su solidez el arce también suele ser la primera elección en la construcción de mástiles (y diapasones). Las tapas de arce proporcionan carácter a las guitarras eléctricas. En el sector de las guitarras acústicas el arce se emplea popularmente para la terminación de las tapas de las guitarras Flat-top. Aquí proporciona agudos claros definidos y precisos además de sonoros graves.

Pero también para la construcción de los fondos y aros de las guitarras suele ser la primera elección esta preciada madera.


Abedul (Birch)

El abedul no suele encontrar aplicación en la construcción de guitarras, aunque al principio del pasado siglo no era así. Antes los constructores de guitarras usaron esta madera como base para la terminación de los fondos y aros en las guitarras acústicas.


Cocobolo

Esta madera es un tipo de palisandro y procede de Centroamérica. Al sonar de manera similar al palisandro Rio, está ganando cada vez más popularidad entre los constructores de guitarras.


Ébano (Ebony)

Exactamente como el palisandro, esta madera tropical destaca por una densidad y solidez superior.


Ébano Macaasar

Esta cara madera se utiliza fundamentalmente para instrumentos en los que el precio en principio no juega ningún papel. En las guitarras y los bajos esta dura madera se emplea en la terminación de diapasones. Los modelos caros de guitarras acústicas y de Jazz a menudo presentan puentes de oscuro ébano Macaasar.


Roble

Los fabricantes de guitarras contemporáneos apenas hacen uso de esta madera. Esta dura madera se emplea dentro de los instrumentos musicales más bien en los instrumentos de viento.


Pícea (Spruce)

Primera elección para la terminación de tapas en las guitarras acústicas. Esta madera ofrece un sonido cálido y abierto, con carácter, y se aplica en distintas gamas de buenos instrumentos. Los tipos más conocidos son la Sitka, la Engelmann y la Adirondack (pícea de los Apalaches). La madera de pícea es más dura en comparación con la de cedro.

Interesante para las guitarras artesanas: La tapa de pícea para una guitarra artesana debería presentar los anillos de crecimiento lo más regulares y juntos posible. Su comportamiento sonoro es al principio bastante amortiguado dependiendo de la estructura de la resina y la humedad de la madera. El instrumento ha de ser tocado por largo tiempo (a veces años) en todos los rangos tonales. Se recomienda por ejemplo a los principiantes propietarios de una buena guitarra artesana con tapa de pícea que dejen tocar su instrumento por guitarristas experimentados durante algunos meses. Porque solo cuando la guitarra ha sido tocada correctamente se podrá extrae el espectro de armónicos al completo. Su comportamiento sonoro es suave, fino y equilibrado. Esto significa que cada tono dibuja su contorno claramente. Con ello sus posibilidades de desarrollo son excepcionales. Un instrumento así facilita al guitarrista experto su sonido. La esperanza de vida tonal de una guitarra con tapa de pícea se extiende a bastante más de cien años.

Un material alternativo para las tapas de pícea artesanas sería la madera de cedro. Las diferencias sonoras entre ambos instrumentos se pueden reducir mediante detalles constructivos, el lacado y la elección de la madera para el fondo y los aros y el mástil. No obstante se puede decir finalmente que la guitarra voluminosa, brillante y potente normalmente lleva tapa de cedro, y la sosegada, firme y de buen sonido lleva tapa de pícea.


Cedro

En comparación con la pícea, el cedro, algo más blando y elástico, proporciona en las tapas de guitarra acústica un tono algo más cálido y sonoro, además de una respuesta rápida ideal para las guitarras clásicas y los arpegios en las guitarras con cuerdas de acero.

La madera del cedro es una madera relativamente blanda, por lo que se debe prestar atención a que el grosor de la tapa no es excesivamente fino. Esta madera hace sonar la guitarra algo más dura, con más volumen y directa que una guitarra con tapa de pícea. En comparación con la pícea apenas precisa ser tocada inicialmente, con una relativamente corta fase de toque de unas 100 horas el sonido se encuentra completamente desarrollado y maduro. Sin un uso creciente y siempre que se encuentre bien cuidada se extraen inmediatamente buenas características sonoras de estas guitarras. Por otra parte y debido a la estructura de la madera, las posibilidades de desarrollo tonal y la esperanza de vida (cerca de 70 años) son algo más limitadas.


Koa

La madera proviene de Hawai y fascina por su muy intensiva veta. Originariamente la Koa se utilizaba exclusivamente para la fabricación de ukeleles y guitarras hawaianas. A lo largo del siglo 20 cada vez más fabricantes americanos de guitarras fueron descubriendo las ventajas de esta excelente madera. La Koa ofrece un sonido muy claro y transparente con medios y medios-agudos bien marcados.


Lacewood

... crece en Australia y en centro y Sudamérica, y ofrece un sonido voluminosos y diferenciado con una rápida respuesta.


Caoba

En fabricación de guitarras una de las maderas más apreciadas y flexibles en su aplicación. El sonido que proporciona es rico en sustain, cálido y equilibrado, con buenos agudos y rico en armónicos.


Nato

Esta subespecie de la caoba ofrece similares características a las de su conocido pariente cercano.


Palisandro (Rosewood)

Al igual que el ébano, el palisandro destaca por su extrema densidad y solidez. La durabilidad derivada de ello hace a esta madera muy recomendable para la terminación de diapasones y puentes (por ejemplo en guitarras acústicas). En la construcción de guitarras acústicas las características sonoras del palisandro son especialmente apreciadas. También se utiliza principalmente en la fabricación de fondos y aros, proporcionando aquí potentes graves y brillantes armónicos.

NOTA: La madera del palisandro Rio era hace unos 20 años muy rara y cara. Actualmente las existencias de árboles se han reducido tanto que el palisandro brasileño se encuentra en régimen de protección, de forma que por el momento no habrá disponibilidad para el comercio abierto de esta madera. Únicamente la madera de los árboles con fecha de recolección anterior a 11.07.1992 puede ser exportada o bien trabajada. Como alternativa de similar valor actualmente se emplea normalmente el palisandro indio.


Ciprés

Cuando se trata de la construcción de una guitarra de flamenco, tradicionalmente es el ciprés la primera elección. La madera es relativamente ligera, y ofrece un sonido percutivo, seco y muy claro, ideal para el ritmo cortante y rasante y la animosidad del toque Flamenco.


Consejos para principiantes

Por norma general, a un principiante siempre le viene bien una guitarra de concierto, el motivo son las suaves cuerdas de nailon, no agresivas para los dedos, que montan estos instrumentos. Pero si se es más ambicioso a nivel estilístico, quizás sea más recomendable una guitarra acústica o incluso eléctrica.

En cualquier caso, los primeros pasos del principiante deberían hacerse con un buen instrumento. En muchos comercios lamentablemente se ofrecen instrumentos de muy bajo coste que prácticamente son imitaciones de la industria del juguete. Pero hacer música verdaderamente con estos juguetes es poco menos que imposible, porque están trabajados de forma muy pobre e incluso a menudo ni siquiera los trastes están situados a escala correctamente. Por otra parte la sonoridad poco o nada ortodoxa, rara vez va a ser satisfactoria. A través de los instrumentos baratos el desarrollo musical va a ser más bien entorpecido que fomentado.

El precio que se paga por un instrumento de calidad decente, por el contrario, siempre merece la pena. Las buenas guitarras, al cabo de muchos años también pueden revenderse muy bien. En ocasiones un instrumento especialmente selecto puede convertirse en una gran inversión. Y por el contrario un juguete barato acaba tarde o temprano en la basura. Si con el paso de los años uno decide adquirir una guitarra nueva más cara, con la anterior se posee un segundo instrumento en condiciones, por ejemplo para las vacaciones o las fiestas. De esta forma también se cuida y protege la nueva guitarra. En comparación, el importe sugerido arriba para adquirir un instrumento de principiante es bastante poco, si consideramos, por ejemplo, el precio que supone el primer instrumento para un pianista.


Formas de construcción y tamaños

A diferencia de las guitarras acústicas de cuerdas de acero, la diversidad de tipos en las guitarras clásicas es más limitada. La mayoría de guitarras de concierto disponibles hoy en día se basan en un concepto ya existente a mediados del siglo 19, y que fue desarrollado por Antonio de Torres. Y fue también el deseo de un mayor volumen lo que inspiró el diseño de Antonio. El aumento de tamaño del hasta entonces instrumento de reducidas dimensiones trajo un mayor poder y presencia, mayor dinámica y una coloración sonora más intensa. La comunidad de guitarristas estaba encantada y acogieron los modelos de Antonio Torres como una estándar que hasta hoy en día sigue rigiendo, exceptuando simplemente algunas variaciones en las líneas del cuerpo.

Para optimizar el cuerpo de la guitarra a instrumentistas de todas las edades, las guitarras clásicas se construyen en diferentes tamaños:

Guitarras 4/4 La clásica guitarra de tamaño completo para guitarristas adultos.

Guitarras 7/8 Guitarra para jóvenes o estudiantes, pero también óptima para mujeres y grupo de edades entre 11 - 14 años, tamaño del cuerpo 140 cm - 160 cm

Guitarras 3/4 Guitarra de estudiantes. Grupo de edades entre 10 - 13 años, tamaño del cuerpo 130 - 150 cm

Guitarras 1/2 Guitarra de concierto, para niños entre 7 - 9 años

Guitarras 1/4 Guitarra de iniciación para niños en edades entre 5 - 8 años, tamaño del cuerpo 100 - 130 cm

Guitarras 1/8 Guitarra de iniciación para niños en edades comprendidas entre 4 - 6 años

Guitarras de Flamenco


Diferencias en las técnicas de construcción

En principio, la única diferencia apreciable a primera vista entre las guitarras de flamenco y las de concierto está en el golpeador. Pero hay otras diferencias mucho más relevantes.

No pocos constructores de guitarras emplean para sus guitarras de flamenco un sistema de refuerzos para la tapa armónica completamente diferente al de las guitarras de concierto. Además, las guitarras de flamenco son también más ligeras que las de concierto. Esto se debe a diferentes motivos. Por un lado los constructores de guitarras recurren para las guitarras de flamenco a la madera de ciprés en su proceso de fabricación, que es una madera relativamente ligera. Por otro lado el material empleado para la tapa, el fondo y los aros es algo más delgado que en una guitarra de concierto normal. A esto además hay que añadir que el cuerpo de la guitarra de flamenco es algo menos profundo que sus hermanas las clásicas. Los aros que dan forma a la guitarra de flamenco son de promedio cerca de 2 o 3 cm más delgados.

Las tapas se hacen de pícea alemana o de cedro canadiense. Para el fondo y los aros se ha extendido el uso de madera de ciprés español o marroquí, el palisandro indio o el palisandro Rio. Para la terminación del sistema de refuerzos se recurre a la madera de pícea o de cedro. El soporte del puente se corta de una pieza de madera de ébano. El diapasón se realiza también con madera de ébano. Para el mástil se emplean maderas de cedro de Honduras. Sin embargo apenas encontramos ya guitarras de flamenco con auténticos clavijeros de madera.


Sonido

La guitarra de flamenco debe hacerse oír entre el cante, las castañuelas o el percutivo zapateado del bailaor. El constructor de guitarras por ello debe conseguir un instrumento capaz de generar un buen volumen. El problema se soluciona con la construcción de un instrumento con un golpe brillante y pronunciado en agudos, que presente buen volumen en el rango de frecuencias medias y un volumen más bajo en las frecuencias graves (casi sin bajos). Con el ataque de cualquier tono se alcanza un pico muy alto (Peak). Los tiempos de sustain sin embargo son más cortos que en una guitarra de concierto. Algunas guitarras presentan una tensión de las cuerdas especialmente alta, un factor que permite aumentar el tiempo de alcance de picos (ataque), reduciendo el tiempo hasta el punto de reposo (Decay). Las guitarras de flamenco siempre montan cuerdas de nailon.

El toque

En comparación con instrumentos más antiguos, las cuerdas en una guitarra de flamenco quedan algo más pegadas, es decir, más cerca del diapasón. El resultado es que se libera algo de la presión que hay que ejercer sobre el mismo, lo que evita también los ruidos derivados del golpe de las cuerdas en los trastes, algo ya no (tan) buscado. El puente no queda fijo en conexión con la sujeción del mismo, sino simplemente insertado, de forma que se puede ajustar la distancia de las cuerdas a la tapa con un (nuevo) puente más bajo o más alto. Estos trabajos, en cualquier caso, hay que dejarlos hacer por un especialista. Las guitarras de flamenco con mayor separación de cuerdas se construyen hoy todavía ex profeso. Aunque los japoneses y los coreanos son unos auténticos especialistas en realizar copias, y además tienen buenas maderas, hasta ahora no se ha conseguido alcanzar el nivel de una buena guitarra de flamenco.


Conclusión

La guitarra clásica representa una gran elección como instrumento tanto para principiantes, como para intérpretes de guitarra eléctrica y acústica, que van en busca de sofisticación, abriendo un nuevo mundo de estilos musicales y técnicas en el proceso. ¡Ninguna colección de guitarras está completa sin una!